Entradas

Reglas de vida

Reglas de vida según V. Nota. No apto para sensibles y gente que se ofende con todo. Si no le gusta vaya a leer babosadas en otra parte. Todos las tenemos. Un pequeño set de reglas que regulan y moldean nuestra conducta a través de este paseo por el planeta tierra que define nuestra existencia. Algunas son tomadas de otros y vienen heredadas. Otras son producto de nuestras experiencias ya sean buenas, malas, confusas, viajes de opio, etc., etc. Aprendemos y la lección, la aplicamos para la siguiente situación similar que aparezca y a modo de ensayo y error decidimos adoptarla para nuestro set personal de reglas. No todos las apuntan, pero como a mí me gusta escribir, decidí llevar un listado de las mías que tienen de todo un poco. Y como me vale un soberano huevo si a los demás les gusta lo que escribo o no pues decidí sacarlas de mi mentecita frágil y perturbada e inmortalizarlas. Como son un montón, pues no las voy a poner todas juntas, sino que voy a hacer capítulo...

Regresa a casa

Regresa Violetica.. Un sonido. Una voz en mi cabeza. Una melodía que ya ha rondado tantas veces por mi cerebro. Una historia que he escuchado muchas veces. Una canción o una sucesión de ellas que me mueven cuando parecía que estaba muerta. Que me excitan, levantan mi espíritu tan alto que toca el cielo, que despiertan mis instintos, mis sentimientos más oscuros y complicados y que me conmueven hasta las lágrimas. En las que soy yo la que canta, en la que soy la protagonista de mis escritos, en la que yo soy mi alter ego. En las que yo soy tantas cosas menos la esclava del día a día. Me hacen ver la luz. Me hacen ver la mentira y a los mentirosos. A discernir los hipócritas que se visten de amabilidad y te apuñalan por la espalda, a los patéticos que no son capaces de lídear ni con sus vidas y quieren tener palabra en la vida y obra de los demás. Que me recuerdan que aunque camine con la masa, no soy parte de ella. Te sentí a ti, moviendote entre lo más hondo, en el abismo de mi alma, e...

¿Dónde estas oscuridad?

Sobre las dificultades de escribir y su influencia en el cabreo existencial. Podría  contar ya semanas desde el  último  “bloqueo”. De no poder  más  que leer y releer y corregir  lo que ya está escrito. Cierro los ojos buscando enfocar las imágenes, las escenas en mi cabeza, pero no puedo. En el silencio que me rodea cerrar los ojos es una invitación a dormirse, sobre todo con el cansancio universal que cargo encima. En medio del cansancio y la desazón y el poco animo que se transforma en la inercia que me mueve cada  día  me pregunto: Donde estas oscuridad?  Donde  está  la yo creativa, ocurrente, diferente, que no le importa un carajo encajar o no. Que solo quiere vivir su excentricidad porque esa excentricidad le alimenta el espíritu. Y es que  así  me siento. Como el paciente cero del apocalipsis zombie. Como si de verdad estuviese conectada al matrix  con un tubo en la boca y otros tubitos en otros lugares que n...

Yo soy la oscuridad

Sobre un viejo escrito que me encontré por ahí. No me temas, no soy tu enemiga. No pienso lastimarte, solo quiero acogerte. Dejarte entrar en mi hogar y que seas parte de la familia. Siempre te viste tentada, curiosa. Pero al final te retraías asustada, temerosa. Vivías en confusión eterna, debatiéndote. Viviendo una vida de pantalla, apegándote al plan que otro diseño para ti. Gritando en silencio. Aplastada por las reglas, las normas de una sociedad hipócrita y doble moralista. Una sociedad ignorante, sin alma.   Si, te he observado, aunque no lo creas, la luz no me espanta porque soy mucho mas que el concepto que la gente tiene de mi. Voy por ahí, vagando, observando, mirando los rostros de la gente que camina y que maneja, sus miradas cansadas, ausentes. Repasando los pendientes, la lista de compras, extrañando a los hijos o al amor que tienen días sin ver por culpa de los compromisos. Asueñados, hijos del insomnio, esclavos de la valeriana y el tafil. Me siento a...

Sobre mi y este Blog...

Sobre mi y este blog. Este blog es personal. Contiene escritos hechos por mí, que no son otra cosa que el reflejo de quién soy y de cómo me han moldeado mis experiencias, las de otros, mis interacciones, las situaciones en las que he estado, etc, etc, etc. No soy una nena delicada, no soy recatadita, me encanta el sarcasmo y si la situación lo amerita también me gusta blasfemar o termino popular, mentar la madre.   Digo esto porque ya me he encontrado uno que otro delicado que se conmueve por la forma acida, insolente, oscura, realista, a veces pesimista, pero siempre sincera de decir las cosas. Desde ahora advierto. Si lo que buscas leer es cuentitos de hadas voladas en crack donde todo es bello y hermoso y hay un arcoíris y un jardín con la flor de los siete colores, váyase a leer Crepúsculo.