La seducción del horror en Ab intra, de Diana Hernández - Parte 2
La seducción del horror en Ab intra, de Diana Hernández Por Alvaro Valderas Humanos e inhumanos, ángeles y demonios, vampiros, pecadores todos: Muy buenas y sangrientas noches. Somos seres dobles, dicotómicos, albergamos una cantidad tremenda de sombra que solo aflora en algunas ocasiones, o de la que únicamente en esas ocasiones nos damos cuenta. Hazel, la protagonista, la guerrera, es la bella y es la bestia, y la eclosión de su fealdad interna la lleva a un nuevo grado de belleza, esa belleza necrófila que brota en aquello que está muy cercano a la destrucción y a la muerte y que, en ese instante efímero y único en que brilla, llega a extasiarnos. Psicológicamente, el libro es la plasmación de un desastre absoluto, la concreción idónea de nuestra bajada a lo más profundo, el descenso a los últimos niveles de conciencia, entendida en términos de culpa. Es el otro lado de la realidad cotidiana de esta Panamá cosmopolita en cuyos bares nocturnos habitan íncubos, súcu...