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15 Cuentos Cortos de Terror

Algunos de estos están basados en historias reales. Adivinen cuales son.... 1.      Mi hija de 7 años me dice que escucha a su hermano llorar. Yo estoy embarazada de una niña y nunca le he dicho que perdí un embarazo antes de que ella naciera. 2.      Cada vez que vez que voy a casa de mis abuelos a dormir. Puedo sentir el perfume de mi abuelo en las noches. El murió hace 10 años. 3.      Mi amiga siempre ha tenido la habilidad de ver “cosas raras”. Un día íbamos llegando a mi casa y me dijo temerosa: “hay una sombra en el portal y esta esperando a alguien”. Un mes después, mi viejo murió de forma repentina. 4.      Estoy sola en la casa con el perro y no deja de ladrarle a la nada. No se a lo que le ladra y a decir verdad, me está poniendo nerviosa. 5.      Cuando la sombra que esta en mi casa me asusta más de la cuenta, la regaño para que sepa que la que manda soy yo....

La seducción del horror en Ab intra, de Diana Hernández - Parte 2

La seducción del horror en Ab intra, de Diana Hernández Por Alvaro Valderas Humanos e inhumanos, ángeles y demonios, vampiros, pecadores todos: Muy buenas y sangrientas noches. Somos seres dobles, dicotómicos, albergamos una cantidad tremenda de sombra que solo aflora en algunas ocasiones, o de la que únicamente en esas ocasiones nos damos cuenta. Hazel, la protagonista, la guerrera, es la bella y es la bestia, y la eclosión de su fealdad interna la lleva a un nuevo grado de belleza, esa belleza necrófila que brota en aquello que está muy cercano a la destrucción y a la muerte y que, en ese instante efímero y único en que brilla, llega a extasiarnos. Psicológicamente, el libro es la plasmación de un desastre absoluto, la concreción idónea de nuestra bajada a lo más profundo, el descenso a los últimos niveles de conciencia, entendida en términos de culpa. Es el otro lado de la realidad cotidiana de esta Panamá cosmopolita en cuyos bares nocturnos habitan íncubos, súcu...
Sonámbula. Mi hija es sonámbula. A veces se levanta en el medio de la noche y se viene caminando a mi cuarto. Se para al pie de mi cama y se queda ahi, mirando a la nada, con la expresión neutral en el rostro. A veces balbucea cosas sin sentido y me toca a mi o a mi esposo levantarnos y guiarla, sin despertarla, a su cuarto donde la trepamos en su cama y le tiramos encima la sábana y la colcha. Siempre se ve chistosa porque si me asomo desde afuera puedo ver el bulto debajo de las sabanas que a veces escasamente alcanza para arroparla ya que duerme con un sin fin de almohadas de formas y colores diferentes. En muchas de sus incursiones nocturnas a mi cuarto, Andrea, suele regresar sola a su cuarto, pero como está dormida pues a veces no atina a cerrar la puerta y entonces la claridad de la lámpara encendida con la que duerme se cuela en mi cuarto y como me molesta pues generalmente me levanto para cerrar la puerta. A veces lo hago tan inconscientemente, casi medio dormida. ...

Un "ride" de sábado por la noche

El sonido de la música y las titilantes luces de la ciudad a lo lejos bordean el oscuro camino que se alza ante ustedes. Hace un poco frío y te aferras a su mano mientras miras con los ojos entreabiertos a la noche; mitad triste, mitad tranquila, algo paranoica y algo libre. Luego los cierras mientras la letra de la canción se te cuela por cada poro. Y ese momento es solo eso. Solo el momento. Abres los ojos y él te mira fugazmente porque la velocidad es alta y las curvas traicioneras. Y la música, la velocidad y el oscuro camino enmarcado por los relámpagos de una lejana tormenta hacen una mezcla extrañamente mágica.  El abre la boca y tú niegas con la cabeza. No hay palabras. Si lo que va a decir va a romper la bizarra pero hermosa mística del momento, es mejor no decir nada. El encanto de la letra y la música, la oscuridad y el silencio; el silencio en tu mente que nunca calla, el silencio cómplice entre los dos. El silencio del momento y su inconfundible, inexplicable magia. T...
La seducción del horror en Ab intra , de Diana Hernández - Parte 1 Por: Alvaro Valderas Antes de comenzar, indicaré que, debido a la naturaleza doble de Hazel, la protagonista de esta novela, toda la obra está impregnada de dualidad, de amor y malignidad, podríamos decir, por lo que no me he resistido a hacerle dos introducciones distintas. Voy con la primera. Señoras y señores, y quienes no son ni lo uno ni lo otro: Saludos a todos. Siento una gran alegría al encontrarme hoy entre ustedes, especialmente, porque eso significa que mis vecinos son pésimos echando maldiciones y que mi médico no tiene ni idea de cuáles son los malos hábitos que realmente acortan la vida. Me parece excelente celebrar un libro más en Panamá y, en concreto, un libro más de Diana Hernández, el segundo de la prevista trilogía que comenzó con Bellatrix y que se ha disparado mucho más lejos con Ab intra , una aventura que se adentra en la fantasía del dolor como ninguna otra, donde sus protag...
Reglas de Vida – Parte 2 Continuando con la serie de reglas atorrantes para personas perturbadas mentalmente como su servidora les doy mi segunda regla. Perdone a su enemigo, pero no olvide su nombre . Eso lo leí en algún lado y me pareció malévolamente chistoso. Miren que no estoy diciendo que se llenen de rencores, creo que eso está perfectamente aclarado en la parte que reza “perdone a su enemigo”. No me hago responsable por ulceras ajenas. Creo que todo se reduce a que en esta vida el ser humano es el único animal que no solo se tropieza con la misma piedra una y otra y otra y otra y otra vez. Se enamora de la piedra o sea amor nivel locura salvaje. Si alguien te la hizo y me refiero a te la hizo así como que te hizo una defecación diarreica con consecuencias desastrosas, pues que queda, ponerse KY y disfrutarlo. Cuando pase la tormenta pues así mismo al estilo Frozen (para los que no saben que es Frozen, es una película de Disney, infórmense), “Let it Go” pero no se olvide la car...

Reglas de vida

Reglas de vida según V. Nota. No apto para sensibles y gente que se ofende con todo. Si no le gusta vaya a leer babosadas en otra parte. Todos las tenemos. Un pequeño set de reglas que regulan y moldean nuestra conducta a través de este paseo por el planeta tierra que define nuestra existencia. Algunas son tomadas de otros y vienen heredadas. Otras son producto de nuestras experiencias ya sean buenas, malas, confusas, viajes de opio, etc., etc. Aprendemos y la lección, la aplicamos para la siguiente situación similar que aparezca y a modo de ensayo y error decidimos adoptarla para nuestro set personal de reglas. No todos las apuntan, pero como a mí me gusta escribir, decidí llevar un listado de las mías que tienen de todo un poco. Y como me vale un soberano huevo si a los demás les gusta lo que escribo o no pues decidí sacarlas de mi mentecita frágil y perturbada e inmortalizarlas. Como son un montón, pues no las voy a poner todas juntas, sino que voy a hacer capítulo...