Regresa a casa


Regresa Violetica..

Un sonido. Una voz en mi cabeza. Una melodía que ya ha rondado tantas veces por mi cerebro. Una historia que he escuchado muchas veces. Una canción o una sucesión de ellas que me mueven cuando parecía que estaba muerta. Que me excitan, levantan mi espíritu tan alto que toca el cielo, que despiertan mis instintos, mis sentimientos más oscuros y complicados y que me conmueven hasta las lágrimas. En las que soy yo la que canta, en la que soy la protagonista de mis escritos, en la que yo soy mi alter ego. En las que yo soy tantas cosas menos la esclava del día a día. Me hacen ver la luz. Me hacen ver la mentira y a los mentirosos. A discernir los hipócritas que se visten de amabilidad y te apuñalan por la espalda, a los patéticos que no son capaces de lídear ni con sus vidas y quieren tener palabra en la vida y obra de los demás. Que me recuerdan que aunque camine con la masa, no soy parte de ella.

Te sentí a ti, moviendote entre lo más hondo, en el abismo de mi alma, en el laberinto de luz y sombras de mi mente. Tu pusiste esas imágenes en mi cabeza, esos sentimientos en mi corazón y lo hiciste bailar, latir muy rápido al ritmo de esa música que amo. Me hiciste sentir valiente, temeraria, romántica, libre. Me recordaste mi oscuridad, ese sitio templado de brisa fresca y un sol violeta. Este lugar que amo y que extraño. Me hiciste sentir traviesa y siniestra, me hiciste sentir diferente. Me hiciste sentirte. Porque tu y yo somos una sola persona. Tu me mueves, me alimentas, me das la fuerza para sobrevivir en este mundo gris. 

Porque te escondiste, no lo se. Porque has permanecido callada y silenciosa, haciéndome sentir aburrida, hastiada, incapaz de hacer cambios, paralizada, temerosa y deseosa de encajar, no lo comprendo. Talves yo misma lo hice. Talves yo inconscientemente te lleve ahí y me puse las cadenas. 

Ahora que te sentí revolverte entre las gruesas sábanas en una mañana calurosa bajo las canciones que corrían una tras de otra en la los escasos momentos de soledad externa en el que no asumo alguno de mis roles, me di cuenta cuanto te extraño, cuanto te necesito. Quiero que regreses, que corras por mis venas, me levantes y me hagas creer que puedo llegar muy lejos. Que puedo resaltar en la multitud. Dibujas una perversa sonrisa en mi rostro que se que es el reflejo de la misma que tienes tu en este momento porque sabes que todo lo que digo es verdad. Y porque sabes que tu momento de regresar ha llegado. 

No te escondas más, te necesito. Y cito esa frase que mi poeta favorito canto en mi oído. Tu levantas mi espíritu, me llevas alto, me haces volar. Donde nuevas maravillas han de aparecer.

Regresa a casa Violeta, el momento es ahora. 

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