Reglas de Vida – Parte 2



Continuando con la serie de reglas atorrantes para personas perturbadas mentalmente como su servidora les doy mi segunda regla.

Perdone a su enemigo, pero no olvide su nombre.

Eso lo leí en algún lado y me pareció malévolamente chistoso. Miren que no estoy diciendo que se llenen de rencores, creo que eso está perfectamente aclarado en la parte que reza “perdone a su enemigo”. No me hago responsable por ulceras ajenas.

Creo que todo se reduce a que en esta vida el ser humano es el único animal que no solo se tropieza con la misma piedra una y otra y otra y otra y otra vez. Se enamora de la piedra o sea amor nivel locura salvaje.

Si alguien te la hizo y me refiero a te la hizo así como que te hizo una defecación diarreica con consecuencias desastrosas, pues que queda, ponerse KY y disfrutarlo. Cuando pase la tormenta pues así mismo al estilo Frozen (para los que no saben que es Frozen, es una película de Disney, infórmense), “Let it Go” pero no se olvide la carita y el nombrecito del carbón o cabrona en cuestión. De esta forma evita caer usted en la tendencia comportamiento mejor conocida como “agarrado de pendejo”

El meollo del asunto aquí es el siguiente. Dado que según la regla #1 debemos afrontar la injusticia de este mundo poblado de subnormales con la mejor actitud posible. Evitemos encontronazos con ellos, pero si se dan. No hay nada más frustrante para un sub normal que la indiferencia. Ignore al subnormal y sus intentos de joder, pero acuérdese de su nombre y cara para que así estar un paso adelante, no dejarse joder y prevenir a los pocos normales que quedan en este planeta sobre las andanzas del infeliz en cuestión.

En cuanto a la venganza, pues es opcional. A veces es bueno enseñarle una lección a quienes buscan joder la paciencia. Pero siempre pensemos primero en las repercusiones. Realmente no sabemos el nivel de subnormalidad mental del otro individuo y si nuestro acto de retribución lo que va a hacer es motivarlo a seguir metiéndose con nosotros. No tiene gracia en mi opinión, llevar a cabo una acción que iniciara una cadena de actos que llevaran a un círculo vicioso de tira y jala que al final no es sana. Suficientes imbéciles hay ya en la calle de los que hay que cuidarse como para estar de guerra con todos.

Moraleja.

La vida es muy corta para estar guardando rencores, pero también es muy corta para que otros intenten estar jodiendo. Evitemos personas y circunstancias toxicas. Pero grabemos sus nombres en nuestro archivo mental para evitar tropezarnos con la misma piedra de nuevo y a la vez prevenir a los poquitos seres humanos normales que quedan en esta tierra sobre estas rémoras de la humanidad. Aprendamos de nuestros errores, porque si no lo hacemos pronto descenderemos en una espiral sin retorno al reino de la subnormalidad mental y emocional que ha plagado a la raza humana.


Fool me once, shame on you, fool me twice, shame on me.

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